Nuestra Historia
Soy Nico, aunque la mayoría me dice Nick. Tengo 23 años y empecé en este rubro a los 15, vendiendo budines con Bakerynick. Con el tiempo abrimos dos confiterías, una en Luján y otra en General Rodríguez, que me dieron muchísima experiencia y aprendizaje.
El año pasado decidí cerrar los locales para animarme a cumplir un sueño personal: viajar y probar suerte trabajando en otro país. Pero, a pocos días de sacar el pasaje, surgió una idea simple… empezar a vender moldes de teflón y utensilios que realmente se usan en casa.
Volví a activar Bakerynick y, en cuestión de horas, se vendieron más de 100 productos. En 96 horas ya éramos más de 600 personas acompañando el proyecto. Ahí entendí que tenía que apostar por esto de verdad.
Así nace Nick Market: un proyecto que combina mi experiencia en el rubro, productos que realmente sirven y una forma de trabajar más simple y cercana.
Mientras yo doy el próximo paso en Portugal, mamá y la abuela —las verdaderas jefas— se encargan de que todo siga funcionando como corresponde.
Esto recién empieza...
